viernes, 29 de julio de 2016

Julio 2016


Queridos lectores, después de un Junio con más entradas de lo habitual en los últimos años, no quería dejar un vacío en el mes de Julio pese a que no he parado mucho por casa. Lo principal que quiero comentaros es que después de días de trámites y papeleos interminables ¡¡¡me admitieron en el Máster!!! Ya no solo soy filóloga titulada sino que, además, estoy en el buen camino para ejercer mi profesión. 

Luego me fui dos semanas a esa odiosa playa levantina de todos los años y esta vez cambié la perspectiva. Solo dos semanas -y no dos meses- es un periodo de tiempo razonable en el que valoras las cosas de otra manera. Fui un viernes y ese fin de semana lo pasé junto a Philip hasta que él tuvo que volverse el domingo -os recuerdo que él está trabajando- y si lo pensáis bien, hasta el viernes suman solo 4 días. Sol, playa, piscina, paseos y muchas, muchas horas dedicadas a los libros. 

Así llegó el siguiente fin de semana a su lado, fugaz como el anterior y contando cada segundo que tenía para estar a su lado. Y cuando la responsabilidad llamó a su puerta en forma de "es domingo y mañana trabajo" volvió a irse, dejándome otros 4 días -parecía que no iban a terminar nunca- allí sola con parte de mi familia. 

Lo mejor vino en forma de viernes, no solo Philip llegaba a la playa, sino también tres amigos de nuestra ciudad. Hice una maletilla con cinco cosas y me fui a pasar el fin de semana con ellos. Fue vivir el verano de otra forma: fiestas hasta la madrugada, bajadas a la playa a horas de máximo calor, comer tarde, siestas y otra vez fiesta. Ese no parar que nos caracteriza cuando estamos juntos.

Pero volvernos todos a casa no significa que termine un Julio de ensueño para mí porque este fin de semana nos vamos de excursión a celebrar el cumpleaños de mi tía y por la noche iremos a una fiesta en casa de ese mismo amigo que me acogió en Levante. Ya llegará el curso para hacerme descansar pero, de momento, yo lo que quiero es disfrutar cada día del verano.

La vida pasa demasiado rápido, aprovechad cada instante.

Aurora. 

jueves, 30 de junio de 2016

Una Tea Party diferente


Queridos lectores, ayer fue una tarde maravillosa. No os podéis hacer a la idea de lo mucho que me gusta poder ir a una tetería con Philip. Él había odiado siempre el té hasta que, en el corazón de París, probó el té moruno. Es una variedad mucho más dulce que el té británico o el asiático (chino y japonés, principalmente) y, al llevar hierbas aromáticas, le da un regusto mucho más fresco.

Ahora, muy de vez en cuando, nos vamos a una tetería árabe que me encanta y pasamos la tarde de una forma diferente. Unos tés, una cachimba y el relajante sonido del agua fluyendo en la fuente. Las horas vuelan, literalmente. Concretamente, ayer se nos hizo tarde y aprovechamos para pedir unas raciones y cenar.

Siempre insisto en que es un plan barato que merece la pena, pero entiendo la reticencia de la mayoría de la gente a beber té. Por eso propongo ir a una tetería árabe, en la que además te pueden servir café, cerveza, refrescos, copas, cócteles... Una gran variedad para todos los gustos.

Me encanta lo exótico, cada día un poquito más. Me gusta ir a diferentes tipos de restaurantes y probar productos típicos de diversas partes del mundo, esto no implica que me guste todo lo que pido pero ¿cómo voy a saberlo si me niego siquiera a intentarlo? Y una tarde moruna la puedes tener por unos 3€ si pides solo té. Es maravilloso para los bolsillos castigados.

Os animo a hacer planes que os hagan felices, aunque tengáis que negociar para lograrlo.

Aurora

jueves, 23 de junio de 2016

Regreso al pasado


Queridos lectores, el otro día quedé con una vieja amiga a la que hacía tiempo que no veía. Me quedé con una sensación bonita y extraña a la vez, el tiempo pasa y de vez en cuando quedo con ella y es como volver atrás, como volver a aquellos años en los que todo era diferente, nosotras éramos diferentes.

A veces recordamos anécdotas y de verdad siento que me está hablando de una desconocida, que yo no soy así y me cuesta reconocerme en sus recuerdos; supongo que a ella le pasará lo mismo. Y hablando del presente y del pasado, de todo lo que nos venía a la mente, llegamos a la conclusión de que deberíamos reunirnos todas las del antiguo grupo, aunque solo fuera una vez. ¡Sería tan bonito!

Por muy emotivo que me imagine el encuentro, no puedo evitar pensar como adulta y darme cuenta de lo difícil que es, hace demasiados años que no sé absolutamente nada de algunas de ellas y con otras me une una indiferencia casi insalvable. He pensado mucho en ello, incluso antes de que esta chica me lo mencionase, y sí, sería precioso volver a estar todas juntas como si el tiempo no nos hubiese distanciado, pero ahora somos unas completas extrañas y sospecho que a más de una le parecerá de risa y no vendrá.

Posiblemente seamos capaces de recuperar los teléfonos de casi todas entre esta chica y yo -personalmente guardo alguno anotado en algún cuaderno- y, quién sabe, quizá después del verano le recuerde nuestra conversación y nos decidamos a intentarlo, ¿qué podemos perder? Y si alguna no se anima, tampoco creo que se acabe el mundo; al fin y al cabo hace muchísimos años que no nos vemos y solo sería una tarde más de las muchas que vendrán.

La vida es sueño y los sueños, sueños son. ¿Quién soy yo para cortar las alas a la esperanza? 

Un abrazo,

Aurora

sábado, 18 de junio de 2016

Vacaciones 2016


Queridos lectores, empiezan las vacaciones más especiales de mi vida. No se trata de hacer viajes increíbles y conocer parajes exóticos, no, este año no. Son especiales porque las estreno como Filóloga en ciernes, graduada, titulada y en pos de especializarme con el Máster de mis sueños. ¡Es casi mágico! Nadie sabe lo feliz que soy y lo inmensamente orgullosa que estoy, porque lo he logrado, porque por fin voy cumpliendo mis objetivos.

Puedo parecer pretenciosa, pero cuando has trabajado tanto, con lágrimas, sudores y casi sangre, y obtienes esa ansiada recompensa sientes una explosión de felicidad. Necesitaba certificar el inglés y lo hice, terminar la carrera y la terminé... todos los trámites se van cerrando en torno al final de la etapa académica ¡y lo estoy deseando!

Además, Philip está trabajando en algo relacionado con su campo de estudios y me siento muy orgullosa de él, porque también se lo merece. Va a ser un verano duro en el que solo podremos vernos los fines de semana, pero haremos todo lo posible -y lo imposible también- por hacer escapadas de todo tipo y aprovechar esos escasos minutos juntos.

Os deseo un feliz verano a todos e intentaré escribir de vez en cuando,

Aurora 

jueves, 11 de febrero de 2016

Último empujón


Queridos lectores, ha pasado un montón de tiempo desde la última entrada. Al final todos los viajes que tenía previstos salieron increíblemente bien y hasta nos sobró dinero a Philip y a mí para hacer una escapadita a la capital francesa. Fue alucinante, una ciudad magnífica y llena de magia y olor a Historia en cada rincón.

Al volver, empecé el curso académico -el último, por fin- y, aunque tenía muy pocas asignaturas, el tiempo se me fue con las prácticas. Horas y horas encerrada entre las paredes de la Facultad, corriendo al tren para ir al otro centro y otras tantas horas allí. Ha sido realmente caótico, pero he terminado tan contenta y con las ideas tan claras sobre mi futuro que todo ha merecido la pena. 

Todo el mundo descansa en Navidad, menos los universitarios, parece ser. Esas semanas sí que han sido un auténtico horror por la acumulación de trabajo y los exámenes a la vuelta de la esquina. Y, aun así, no he podido renunciar a un viajecito al norte para renovar las ideas y volver a casa con un concepto más claro de cómo enfocar los diversos trabajos. Y, sin que sirva de precedente, me ha salido bien la jugada, ya que he aprobado todas las asignaturas -y sigo pendiente de la nota final de las prácticas-.

Con energía renovada y la motivación cargada hasta el máximo entro en la real recta final de la carrera: una última asignatura y el TFG. Por si fuera poco, también estoy en una academia de inglés que me ayudará a certificar el nivel que me piden para el Máster y así, paso a paso, cierro esta etapa de mi vida. La carrera ha sido una fuente inagotable de datos e información muy valiosos, al menos para mí, y estoy deseando especializarme para poder ejercer.

Ánimo a todos, con tiempo y esfuerzo se logran cosas increíbles. Un abrazo muy fuerte a todos,

Aurora

martes, 23 de junio de 2015

Juntas de nuevo


Queridos lectores, os escribo con mi corazón embargado de felicidad y unas pocas lágrimas de cuando lo bueno se acaba. Esta mañana mi amiga asiática ha tenido que coger un tren y proseguir su viaje, pero hemos pasado unos momentos increíbles que se suman a la lista de buenos recuerdos a su lado que dejé de escribir hace mucho tiempo.

Los nervios nos quemaban por dentro a las dos cuando volvimos a estar frente a frente después de tantos años, pero enseguida recuperamos nuestra vieja confianza como si nos hubiéramos visto por última vez hace tan solo unas semanas. Todo este tiempo a su lado ha sido increíble y realmente me cuesta expresar todo lo que he sentido con algo tan burdo como las palabras.

Me ofrecí a ser su guía turístico por mi ciudad, tanto a ella como a los amigos con los que venía, y mostrarles lo más bonito que podemos ofrecer al mundo. Me dijeron que estaban deseando probar las tapas y conocer un poco el ambiente nocturno de mi ciudad, por lo que me los llevé a un bar de tapeo barato pero bueno y de fiesta a casa de un amigo. Y ellos, claro está, encantados con todo lo que me estaba esforzando por hacer agradable su visita.

Al día siguiente quedamos en el piso que se habían alquilado con unos amigos míos, llevamos lomo, jamón serrano y les hicimos una fideuá. Una cenita casera con productos de mi tierra, en agradecimiento nos enseñaron juegos de cartas de su patria y la noche se nos pasó volando.

Ayer, como despedida, propusieron ir a un restaurante asiático y contarnos las diferencias que había con lo que ellos comen realmente cuando están en casa. Por lo visto de aspecto es muy parecido pero el sabor no tiene nada que ver. Las risas resonaban constantemente y terminamos la cena con una solemne promesa: ahora nos toca a nosotros ir a Asia y que sean ellos quienes nos descubran sus secretos.

Estos días han sido tan increíbles que no creo que pueda olvidarlos y he ganado tres nuevos amigos en la lejanía. Y vosotros, ¿contáis con aventuras como la mía?

Aurora.

martes, 16 de junio de 2015

Vacaciones 2015


Queridos lectores, ya es oficial: estoy de vacaciones. Siento deciros que esta sensación está sobrevalorada, sobre todo cuando todos tus amigos siguen de exámenes o tienen trabajo y no hay nadie con quien quedar entre semana. Tal vez por eso aprovecho mis días para leer, hacer algo de deporte e irme a ver las nuevas tendencias de moda por las tiendas.

De momento mis planes son tranquilos y espero ansiosamente que llegue el final de Junio para recibir una visita muy especial. Creo que no os he hablado nunca de ella, pero voy a quedar con una de las mejores personas que he tenido el placer de conocer. Fuimos compañeras de habitación en Inglaterra hace ya siete años y nunca hemos perdido el contacto, a pesar de que ella vive en Asia. Viene dos días a mi ciudad y está deseando verme, ¡pero creo que no tanto como yo a ella! Ni la distancia ni el idioma han conseguido separarnos porque cuando una amistad es verdadera no hay nada más que importe. 

Y cuando acabe Junio me esperan dos duros reveses: esta amiga mía volverá a irse y quién sabe si pasarán otros largos siete años hasta que volvamos a vernos y una amiga erasmus de mi clase también volverá a su país y ni siquiera sé si podré mantener un contacto tan cercano con ella como quisiera. ¡Qué duras y qué tristes son las despedidas! Me consuela saber que viviendo en la era del Facebook y del WhatsApp todo es mucho más fácil que antaño.

En Julio tengo preparado un viaje sorpresa muy emotivo para un familiar y a la vuelta una escapadita a la playa con mis amigos. Un fin de semana o tal vez más, lo único que necesito es desconectar, olvidarme de todos los sinsabores que me ha dejado este último cuatrimestre del que no estoy nada satisfecha. He aprobado un examen con menos nota de la que me merecía y después de meses luchando por obtener una Matrícula de Honor no la he conseguido por unas pocas décimas. Ahora que estamos en verano quiero relajarme y coger fuerzas para afrontar mi último año de carrera universitaria.

En Agosto tengo claro que voy a pasar 15 días magníficos con Philip en un piso que hemos alquilado. Los dos hemos ahorrado durante meses para poder permitírnoslo y sé que todo el esfuerzo ha merecido la pena. El final de este mes es un misterio para nosotros, dependerá de las posibilidades que nos ofrezca nuestro entorno y, sobre todo, del dinero que nos sobre de todos los viajes anteriores.

Sinceramente espero que vuestro verano sea maravilloso. Un abrazo,

Aurora