jueves, 22 de agosto de 2019

Parón vacacional


Queridos lectores, ya sé que desde Mayo estáis ansiosos por saber de mí pero han sido un caos de meses. Como os conté, me he metido a opositar como quien se mete droga, es algo que me está empezando a anular como persona y las relaciones con mi entorno se están viendo afectadas, pero oye, que dicen por ahí que vale la pena y aquí sigo.

Junio. Creo que realmente fue el mes pistoletazo de salida. Tenía la motivación al 200%, fui a muchos cursos de organización, atención, memorización... Iba a todo gas, cuesta abajo y sin frenos y cuando vas como loco por la vida (los temas en mi caso), al final te la pegas. Empecé a hacer exámenes cada dos semanas y cada cual me salía peor que el anterior, pero ahí estaba yo, hincando codos, porque que los inicios son difíciles lo sabe hasta mi primo tonto del pueblo.

Julio. Y llegaron los calores y con ellos la modorra. Fui a menos clases, participé en menos eventos y seguí flaqueando en los temas. Un día mi preparadora me llamó a su despacho para decirme que los tenía todos mal, incompletos, inconexos y que los rehiciera. ¿Todos, todos? ¿Incluso los que empecé antes de meterme a estudiar idiomas y que dejé para antes de ayer? Sí, todos. Cada línea, cada párrafo, cada coma... a revisar cientos de páginas de la nada. Me río yo de las jarras de agua fría, fue la vida riéndose en mi cara mientras me daba el bofetón del mes. Y así empecé a revisar punto por punto cada minuto de los últimos meses perdido entre tantos datos cuando mis vecinos (todos, por supuesto) decidieron que había llegado el momento de la sinfonía obrera de taladros, picotazos, golpes y un sinfín de ruidos que no quise ni identificar. Me fui unos días al mar a desconectar (y digo mar porque decir playa es mentir, no salí del agua).

Agosto. Volver de vacaciones fue maravilloso, lo mejor que me podía pasar y es la ironía a máximo volumen. Los obreros no se ponían de acuerdo y había ruidos a todas horas, por todas partes: del piso de arriba, del de abajo, de cada pared de mi opozulo salían ruidos inimaginables de 6h a 20h. He probado a ir a bibliotecas, pero pasan dos cosas: 1) no sé estudiar sola fuera  de casa y 2) cierran en Agosto, elegid el orden de importancia. Y por si la armada de taladros no fuera suficiente, mi ordenador murió. O entró en coma porque ahora mismo está perfectamente. El caso es que he tenido que sobrevivir 3 semanas sin acceso a mis archivos de la oposición, lo que significa parón casi total de mi progreso. 

Resumen. Tenía que hacer entre 7 y 12 temas nuevos en los meses de Julio y Agosto porque en Junio parecía posible y no he hecho ni medio, literal. Así que ahora que me he estampado contra un bloque de hormigón llamado 'esto en una semana no lo arreglo', tengo que asumir el chapapote de la preparadora y lo peor es que, a su manera, tiene razón. Espero sobrevivir a esto.

¿Cómo os ha ido a vosotros?

Aurora

La foto la he sacado de aquí 

domingo, 12 de mayo de 2019

Estudiando duro


Queridos lectores, no sé cómo estará vuestra situación laboral, pero la mía se podría catalogar como "señores del Gobierno, póngase de acuerdo y déjennos a los jóvenes empezar nuestra vida".

Lo que quiero decir es que si tienes una FP (formación profesional), no estás lo suficientemente cualificado y eres muy joven; si tienes una carrera, porque no tienes un Máster; si tienes una carrera y un Máster, porque no tienes idiomas; si tienes una carrera, un Máster e idiomas, porque no tienes experiencia y ya no eres tan joven; si tienes una carrera, un Máster, idiomas y experiencia, estás sobre cualificado para el puesto... Y así continuamente.

Pues bien, yo ya no soy tan joven (los 30 me acechan como buitres) y estoy en medio de ese bucle infinito en el que los señores del Gobierno tienen a la población joven de este país. Luego dicen que emigramos, que hay fuga de cerebros; no señores, nos vamos donde nos valoren, punto pelota.

Como sabéis, tengo una carrera y un Máster, lo que no sabéis es que acabo de certificar un idioma que me ha llevado más de un año prepararme y ¡sopresa! no tengo experiencia porque me he pasado toda la vida estudiando. Total, que sigo sin trabajo de "lo mío" (por suerte colaboro en una oficina y me saco alguna monedilla) y sin muchas expectativas visto el percal.

Así que he decidido opositar. Más horas de estudio, de encierro, de no ver el sol, de seguir formándome para un futuro cada vez más incierto y más negro que el sobaco de un grillo. Calculo que el examen será cuando tenga ya 30 o esté a días de cumplirlos (por favor que no caiga en mi cumpleaños), y eso que queda un año todavía. ¿No sentís el tic tac de la presión?

Yo no sé quién se inventó eso del "sueño español", aquí estamos como en cualquier parte, con la soga al cuello, sin dinero, sin posibilidades, con un Gobierno que mira hacia otro lado. Vivimos en un país en el que los poderosos lo tienen todo y los demás, bueno, los demás sobrevivimos como podemos.

Contadme un poco de vosotros, ¿os identificáis conmigo?

Aurora.

La foto la he sacado de aquí.

jueves, 7 de marzo de 2019

Hasta la vista


Queridos lectores, ¿cuántas veces habré de hablaros de la gran hipocresía que nos rodea? De cómo alguien que considerabas tu mejor amiga (y ella a ti también) pasa a ser una desconocida que ni te saluda por la calle.

Como os comenté en mi primera publicación tras el largo parón, han sido tiempos muy turbulentos, de mucho cambio y mucha inestabilidad. En esta ausencia en el blog, la que creía la mejor amiga de mi madre, de repente desapareció. Qué fácil es ser amigo en los momentos buenos, pero si llegan las vacas flacas y la gente huye, plantéate que no eran tan amigos. Y esto es exactamente lo que pasó.

Mi madre tuvo muchos meses de bajón físico, anímico, psicológico y todo lo que se os ocurra de esa índole y, mientras casi no podía ni salir de casa, se preocupó de que su amiga estuviese bien. Llegó un día en que no podía abarcar tanto y se centró en sí misma, fue al médico y le dijeron que tenía una enfermedad, que todos sus problemas tenían una causa. 

Se focalizó en su tratamiento, en superar la rara enfermedad que la había casi anulado como persona, pero su amiga ya no contestaba sus llamadas ni mensajes, no sabe que pasó por todo aquello sola, con el apoyo de toda su familia, pero sin su supuesta amiga.

Después de Navidad, mi abuela tuvo que ser ingresada y estuvo muchas semanas en el hospital. Mi madre no se separaba de su lado y con todo lo que conllevaba su recuperación, las horas de hospital, asegurarse de que las cosas en casa seguían yendo bien y un largo etcétera, se olvidó de felicitar el cumpleaños a esta mujer. Qué gran ofensa para alguien que no sabe de la misa la mitad.

Cuando mi abuela se recuperó y volvió a su casa, nos enteramos de que la había vendido. Tuvimos que ponernos las pilas en buscar un nuevo hogar para ella, para mi abuelo y para mi tía que vive con ellos porque se quedaban literalmente en la calle. Fueron meses en los que mi madre seguía con su tratamiento, en los que cuidaba de la recuperación de mi abuela, buscaba un piso apropiado y vaciaba la casa de todo lo que no se iban a llevar a la nueva, fuera cual fuese.

Por esa época tuvo la inmensa suerte de reencontrarse con su amiga de toda la vida, del colegio, de sus años de juventud. Y gracias a ella y tener alguien con quien contar, sus problemas se minimizaron en su mente. Ya no se veía sola, volvió a sonreír después de mucho tiempo. La hipócrita la bloqueó en las redes sociales, nadie sabe muy bien por qué.

Ahora las cosas parecen más tranquilas. Mi madre no está recuperada, pero va bien; mis abuelos y mi tía llevan un tiempo instalados; no hay demasiados sustos de salud por parte de ellos; sigue quedando con su amiga del colegio, etc. 

El otro día nos cruzamos con la supuesta mejor amiga de la que hacía más de un año que no sabíamos nada y ni nos saludó. Giró la cara como si fuéramos las vecinas pedantes, maldita maleducada. Muy bien, tú lo has querido. Si no estuviste en los momentos más duros de nuestra vida, no nos mereces en los mejores.

Espero de corazón que no tengáis la suerte de tropezaron con gente así de magnífica y que la apartéis bien lejos.

Aurora

La fotografía la he sacado de aquí.

martes, 26 de febrero de 2019

Levar anclas


Queridos lectores, yo de mayor lo que quiero ser es rica. Lo justo para vivir sin preocupaciones y tener mi pequeño yate siempre a punto.

Llega el fin de semana y poder hacer pequeñas rutas por las islas Baleares; hay puente y voy a Cerdeña; Navidad y Sicilia... Y navegar sin rumbo fijo, a la deriva, siendo feliz. ¿Dónde se estudia la carrera de la felicidad?

En vacaciones poder decidir si tomar unos espetos en Málaga o hacer una visita al Teide o, ¿por qué no?, un poco de cada. Despertar cada mañana con una nueva idea, con un nuevo objetivo, con destino variable y que todo sea válido.

Pero tal vez la esencia de un buen verano sea tomar el sol en la proa y que una lancha te traiga la paella desde tierra. Y si te cansas, tan solo hay que levar anclas.

Aurora

La fotografía la he sacado de aquí.

martes, 5 de febrero de 2019

Globos y rosas


Queridos lectores, no es fácil volver después de un año de parón. No sé ni cómo empezar. Mi vida dio un giro de 180º y se puso del revés, durante meses he sido un barco a la deriva amenazando con encallar estrepitosamente en un afilado acantilado. Pero heme aquí tanto tiempo después... vuelvo al redil con algo de mi cosecha:

Eres un globo a la deriva, tan pomposo, tan vistoso, con una cuerdecilla que suplica que alguien te ate, que te lleve a su lado, que te cuide hasta que la falta de aire te lleve al final, un arrugado adiós.

Pero te gusta lo bello, las rosas te atraen, con sus colores, con su jugosidad, con esa fragancia que te atrapa, ¿qué hay de malo en ir a jugar? No adviertes el peligro, solo la belleza eres capaz de ver, nada más que la superficie, ¿no ahondas? ¿Para qué?

Pero debajo de la hermosa perfección se hallan las espinas, amenazantes, deseosas de que te acerques lo suficiente para asir tu cuerdecilla y acortar distancias. Eres un globo curioso, quieres sentir su tacto aterciopelado y bajas a jugar. Y cual garra retráctil felina, llega la rosa y clava en ti su afilada navaja.

Explotas. La belleza es solo el principio, el final nadie lo sabe. 
Estallas. Porque te das cuenta de que las cosas no terminan como habías planeado.
Rasgas el aire con un alarido que asusta a quien es capaz de oírlo, pero es mudo.

No hay arrugas para ti, te rompiste.

Aurora

viernes, 10 de febrero de 2017

Conciencia social


Queridos lectores, esta semana ha sido fantástica. Dura, agotadora y llena de momentos muy intensos; estas prácticas me están enseñando mucho de calidad humana y algo de docencia. 

Esta semana se han cancelado las clases para trabajar con los alumnos temas tan importantes como la desigualdad, la falta de recursos de muchas personas (no solo de países pobres, sino también realidades del día a día en nuestra propia ciudad), el consumo abusivo de agua y luz, la soledad...

Me han dado la oportunidad de acompañar a varios grupos de alumnos a salidas y talleres en los que tratamos de concienciarles de cómo es la vida más allá de la comodidad de sus hogares. Hemos trabajado con ancianos en asilos, refugiados, gente sin hogar, ONG's con proyectos en marcha de construcción de pozos en países africanos, personas discapacitadas y muchos más. Obviamente, a mí me han asignado unos pocos proyectos, aunque me hubiera gustado poder retroceder en el tiempo para asistir a todos.

Está muy bien estar sanos y tener un hogar al que volver en las duras noches de invierno con una familia que nos quiere, pero es importante que conozcan de primera mano que no todo el mundo es tan afortunado. Por suerte, contamos con un amplio número de alumnos que se han mostrado dispuestos a volver a los asilos, a trabajar con refugiados y gente sin hogar, a colaborar con las ONG, etc. en calidad de voluntarios. 

Como docente en ciernes, me siento muy orgullosa de su entereza y sus reacciones al conocer la realidad de la cara oculta de la sociedad. La televisión nos vende -o lo intenta- que la gente que necesita ayuda es únicamente la que vive en África, Asia o Hispanoamérica, pero ¿qué pasa con los que viven aquí? ¿No hay lugar para ellos? No hablo de nacionalidades, hablo de personas que viven en la calle, de ancianos abandonados en asilos y de familias enteras intentando sobrevivir sin recursos.

La iniciativa de este colegio de mostrar a los alumnos desde muy pequeños (11-12 años) lo que pasa en el mundo me parece importantísima. La labor de todos los que forman parte de este proyecto, contactando con infinidad de asociaciones y buscando actividades variadas para que ningún alumno se quede sin participar, no se paga con dinero. 

Ojalá más colegios intentaran educar en valores y calidad humana, en vez de darle tanta importancia a unas materias que olvidarán pronto. Unos días del curso son suficientes para lograr este objetivo, no creo que esté proponiendo algo imposible.

Espero que tengáis la oportunidad de vivir algo tan intenso o el interés por buscar esta experiencia,

Aurora.

martes, 31 de enero de 2017

Ocupada y feliz


Queridos lectores, ni por un momento penséis que me olvido de vosotros, pero el Máster me tiene verdaderamente ocupada. Casi no tengo tiempo de salir de casa para ver a mis amigos o, incluso, a Philip.

Han sido unos meses muy duros, de mucho estudio y miles de trabajos para hacer de un día para otro. Es caótico y está muy desorganizado, pero me gusta tanto y me siento tan plena que todo el estrés por una mala gestión docente desaparece con prontitud.

En Navidad podría haber escrito algo, como de la desafortunada escapada al norte -sí, otra vez al norte, es una droga- en la que salimos tarifados con una amiga del dueño de la casa (qué tía más tonta, no merece una entrada para ella sola, pero queda por encima en el ranking de viles ignorantes), pero preferí desconectar. Lo necesitaba.

Ahora estoy de prácticas y pensaba de verdad que tendría más tiempo, que serían tan flojas como las del año pasado, ¡qué equivocada estaba! Trabajo muchísimo en algo que me gusta y me veo en esta profesión por el resto de mis días. Casi me da pena que se vaya a terminar el plazo tan pronto, no quiero volver a las clases y su desorganización. 

Intentaré conectarme más a menudo para dejaros mis ideas, mis historias o un vago hilo de pensamiento.

Ánimo a todos,

Aurora.

lunes, 3 de octubre de 2016

Una tarde palaciega


Queridos lectores, el viernes me reencontré con una vieja amiga de mis primeros años de carrera. ¡Cómo ha pasado el tiempo! Estar con ella fue como volver atrás en el tiempo, no ha cambiado absolutamente nada nuestra relación a pesar de no habernos visto en varios años, y ni os imagináis lo gratificante que es.

Allá por segundo de carrera, visitamos un palacete de nuestra ciudad que tenía relación con lo que estábamos estudiando. Fue increíble y nos encantó. Siempre dijimos que teníamos que volver, que no podía ser esa la única vez que nos dejáramos maravillar por los lienzos, la ostentosidad, las amplias salas, las decoraciones tan dispares entre las distintas estancias, etc. Lo hemos cumplido.

Justo coincidió que el día que íbamos a quedar se celebraba allí una representación en la que los actores hacían de mayordomos, amas de llaves, criadas... y te enseñaban los entresijos del palacete como si realmente hubiésemos viajado al siglo XIX. Un viaje en el tiempo en el que pudimos volver a encandilarnos como ya hiciéramos años atrás. 

Un viernes diferente con alguien muy especial. Y vosotros, ¿qué hicisteis? 

Aurora.




viernes, 30 de septiembre de 2016

Primer contacto


Queridos lectores, al final no surgió ese viaje con amigos y, por eso, no publiqué la  pertinente entrada. Fue un fin de semana tranquilo y creo que de verdad fue la despedida del verano.

Escribo esta entrada para hablaros de mi primer contacto con mis compañeros del Máster en la reunión de presentación. Somos unas 300 personas con el mismo objetivo y una meta común: educar a las nuevas generaciones. Nos confirmaron que nos han tenido que dividir en grupos en las asignaturas comunes porque "somos demasiados"; por otra parte, tenemos asignaturas específicas que cursaremos solo con gente de nuestra modalidad. ¡Estoy ansiosa por empezar!

Fue una reunión muy motivadora y me he quedado con ganas de saber más, de seguir aprendiendo y de luchar por una educación de calidad para los jóvenes, y ¿quién sabe lo que me depara el futuro? Nos recalcaron que nuestro Máster no cierra fronteras, podemos enseñar en cualquier parte.

Espero que vosotros también estéis progresando en vuestras metas personales.

Aurora.

jueves, 22 de septiembre de 2016

Que no termine Septiembre


Queridos lectores, creo que lo que llevamos de Septiembre merece su propia entrada. Os comentaba en la entrada anterior que Philip y yo creíamos que la escapada a la playa levantina era el fin de nuestro verano ¡y qué equivocados estábamos! 

Sí es verdad que yo me he vuelto a escapar allí con la familia mientras él se quedaba trabajando, principalmente porque iba mi tía -la de los viajes por su cumpleaños-, a la que adoro y con la que me gustaría pasar más tiempo, así que cuando me enteré que esta escapada era por ella, me apunté enseguida. 

Fue todo un poco caótico: comprar billetes deprisa y corriendo, preparar una maleta de última hora, tener en cuenta otro viaje pendiente... pero, al final, salió todo mejor que nunca.  Ella se lo pasó en grande y disfrutó cual niña, que era para lo que estábamos allí. ¡Misión cumplida! 

Yo me tuve que volver antes por ese viaje que acabo de mencionar. Un buen amigo nos invitaba a Philip y a mí -junto con otros amigos suyos- a pasar unos días en nuestro amado norte, en otra zona diferente de la de Agosto pero que nos enamora igual. La esencia es la misma: buena gastronomía, bosques inexplorados, playas paradisíacas -como la de la foto-, un mar salvaje y mucha paz. Nos gusta tanto que no pudimos declinar su oferta.

Volvimos a casa completamente renovados y pensando que de verdad se acababan los viajes para dar paso a una rutina otoñal. Pero ¿y si este fin de semana nos volvemos a escapar a Levante con unos amigos? ¡Os informaré!

Aurora.



Mágico Agosto


Queridos lectores, me quedé sin poder comentaros todo lo que me pasó en Agosto, salvo ese fin de semana tan especial en un balneario. Lo primero es hablaros de los dos días de vacaciones que Philip se pidió para unirlos a un fin de semana y un lunes de fiesta, nos marcamos un buen puente. 

Como teníamos días de sobra, aprovechamos para poner rumbo al norte. Un lugar mágico con escarpados acantilados, frondosos bosques, un mar limpio y salvaje... solo hay que ver la foto que enmarca esta entrada. Nos encanta escaparnos a esa zona porque es tranquila, es auténtica, está lejos del ruido y la contaminación de las grandes ciudades ¡y se come mejor que en ninguna otra parte! Es otra forma de relajarnos, merecen la pena todos esos kilómetros para disfrutar de un estilo de vida imposible en nuestro mundo urbano. Fueron cinco días en los que decidimos disfrutar del mar, del sol, de la gastronomía y, sobre todo, de la paz norteña.

Volvimos a casa un poco tristes, pero al fin de semana siguiente pudimos escaparnos a esa mítica playa levantina. Podríamos haber elegido un estilo austero, pero preferimos ir a todo tren ya que, al fin y al cabo, el verano estaba tocando a su fin -o eso creíamos-. Fuimos a mi restaurante favorito, a una hamburguesería que nos recomendaron, de copas al pub de siempre, etc. Y entre medias mucha playa, mucho sol y un poco de piscina. ¡No nos podemos quejar!

El fin de semana siguiente fue mucho más tranquilo, creo yo que para despedir Agosto con un poco de calma y algo de dinero en los bolsillos. 

¿Y vosotros? ¿Os lo habéis pasado bien?

Aurora.

miércoles, 31 de agosto de 2016

Spa


Queridos lectores, ayer os prometí -vía Twitter- una entrada, al menos, de este mes. Para empezar, quiero comentaros que ha sido un Agosto movidito y colmado de planes. Philip trabaja y, por lo tanto, todos se resumen en los fines de semana. Un mes intenso, os lo garantizo.

Quiero hablaros del primer fin de semana de Agosto 2016. Fuimos a un spa alejado de todo, un paraje natural a unos 200 km de nuestra ciudad, con un montón de tratamientos incluidos. Sinceramente, fue un fin de semana pasado por agua. Maravilloso, mágico, completamente especial y diferente a lo que habíamos hecho hasta ahora y, por supuesto, escandalosamente caro. Todo lujo tiene un precio, dicen.

Llegamos al hotel el viernes a mediodía; Philip vino a buscarme a casa después del trabajo y partimos sin demora. Hablo en mi nombre cuando digo que llegué un poco desfallecida de hambre, pero tenía preparados unos gigantescos bocadillos de pollo empanado. Un clásico español de los viajes. Descansamos un rato, sobre todo él, que es quien trabaja y conduce, y enseguida llegó la hora de la primera sesión de spa.

Camas de agua, chorros de todo tipo (lumbares, cervicales, de espalda, de muslos), contrastes térmicos, dos tipos diferentes de jacuzzi... ¡de todo! Increíble y sin palabras. No es el mejor spa en el que he estado, todo hay que decirlo, pero merece mucho la pena. Terminamos bien arrugados y relajados, que para eso estábamos allí.

Cenamos fuera del hotel, en un restaurante pequeño típico de pueblo, muy limpio, con un trato excepcional y una comida riquísima. Platos sencillos, de la tierra, cocinados en su punto y súper sabrosos. No se puede pedir más, de verdad que no tengo ninguna queja y si vuelvo por allí, tienen una clienta asegurada.

El sábado desayunamos en el hotel, ligerito porque teníamos doble sesión de spa. Primero fuimos al circuito de la sauna, el baño turco y las termas, ¡maravilloso! Un poco apartado de la piscina del día anterior, lejos del jaleo de otros clientes del hotel, con un té o infusión incluido para templar también el interior del cuerpo. Me encantó, así de sencillo. Y, al salir, tocaba otra vez ir a la piscina y disfrutar de los chorros, los jacuzzi y empaparnos del relax más absoluto.

Después de comer y de una breve siesta, nos deleitamos con un masaje relajante con aceites esenciales. Sí, repetiría, no lo dudo ni un instante, pero es que el fin de semana no acaba aquí. Tras el masaje fuimos a unas cuevas que datan del siglo XII y que tienen su propio manantial. Nos bañamos tranquilamente y estuvimos muy cómodos, además, nos obsequiaron con una botella de champán. Fue realmente mágico.

Siendo sincera con vosotros, también teníamos incluida otra sesión de spa a las 23h, pero consideramos que ya estábamos demasiado arrugados y relajados -un poco de todo- como para bajar.

Un fin de semana realmente mágico que recomiendo a todo el mundo. Es algo que no vamos a hacer todos los días, ¡animaos! 

Aurora.



viernes, 29 de julio de 2016

Julio 2016


Queridos lectores, después de un Junio con más entradas de lo habitual en los últimos años, no quería dejar un vacío en el mes de Julio pese a que no he parado mucho por casa. Lo principal que quiero comentaros es que después de días de trámites y papeleos interminables ¡¡¡me admitieron en el Máster!!! Ya no solo soy filóloga titulada sino que, además, estoy en el buen camino para ejercer mi profesión. 

Luego me fui dos semanas a esa odiosa playa levantina de todos los años y esta vez cambié la perspectiva. Solo dos semanas -y no dos meses- es un periodo de tiempo razonable en el que valoras las cosas de otra manera. Fui un viernes y ese fin de semana lo pasé junto a Philip hasta que él tuvo que volverse el domingo -os recuerdo que él está trabajando- y si lo pensáis bien, hasta el viernes suman solo 4 días. Sol, playa, piscina, paseos y muchas, muchas horas dedicadas a los libros. 

Así llegó el siguiente fin de semana a su lado, fugaz como el anterior y contando cada segundo que tenía para estar a su lado. Y cuando la responsabilidad llamó a su puerta en forma de "es domingo y mañana trabajo" volvió a irse, dejándome otros 4 días -parecía que no iban a terminar nunca- allí sola con parte de mi familia. 

Lo mejor vino en forma de viernes, no solo Philip llegaba a la playa, sino también tres amigos de nuestra ciudad. Hice una maletilla con cinco cosas y me fui a pasar el fin de semana con ellos. Fue vivir el verano de otra forma: fiestas hasta la madrugada, bajadas a la playa a horas de máximo calor, comer tarde, siestas y otra vez fiesta. Ese no parar que nos caracteriza cuando estamos juntos.

Pero volvernos todos a casa no significa que termine un Julio de ensueño para mí porque este fin de semana nos vamos de excursión a celebrar el cumpleaños de mi tía y por la noche iremos a una fiesta en casa de ese mismo amigo que me acogió en Levante. Ya llegará el curso para hacerme descansar pero, de momento, yo lo que quiero es disfrutar cada día del verano.

La vida pasa demasiado rápido, aprovechad cada instante.

Aurora. 

jueves, 30 de junio de 2016

Una Tea Party diferente


Queridos lectores, ayer fue una tarde maravillosa. No os podéis hacer a la idea de lo mucho que me gusta poder ir a una tetería con Philip. Él había odiado siempre el té hasta que, en el corazón de París, probó el té moruno. Es una variedad mucho más dulce que el té británico o el asiático (chino y japonés, principalmente) y, al llevar hierbas aromáticas, le da un regusto mucho más fresco.

Ahora, muy de vez en cuando, nos vamos a una tetería árabe que me encanta y pasamos la tarde de una forma diferente. Unos tés, una cachimba y el relajante sonido del agua fluyendo en la fuente. Las horas vuelan, literalmente. Concretamente, ayer se nos hizo tarde y aprovechamos para pedir unas raciones y cenar.

Siempre insisto en que es un plan barato que merece la pena, pero entiendo la reticencia de la mayoría de la gente a beber té. Por eso propongo ir a una tetería árabe, en la que además te pueden servir café, cerveza, refrescos, copas, cócteles... Una gran variedad para todos los gustos.

Me encanta lo exótico, cada día un poquito más. Me gusta ir a diferentes tipos de restaurantes y probar productos típicos de diversas partes del mundo, esto no implica que me guste todo lo que pido pero ¿cómo voy a saberlo si me niego siquiera a intentarlo? Y una tarde moruna la puedes tener por unos 3€ si pides solo té. Es maravilloso para los bolsillos castigados.

Os animo a hacer planes que os hagan felices, aunque tengáis que negociar para lograrlo.

Aurora

jueves, 23 de junio de 2016

Regreso al pasado


Queridos lectores, el otro día quedé con una vieja amiga a la que hacía tiempo que no veía. Me quedé con una sensación bonita y extraña a la vez, el tiempo pasa y de vez en cuando quedo con ella y es como volver atrás, como volver a aquellos años en los que todo era diferente, nosotras éramos diferentes.

A veces recordamos anécdotas y de verdad siento que me está hablando de una desconocida, que yo no soy así y me cuesta reconocerme en sus recuerdos; supongo que a ella le pasará lo mismo. Y hablando del presente y del pasado, de todo lo que nos venía a la mente, llegamos a la conclusión de que deberíamos reunirnos todas las del antiguo grupo, aunque solo fuera una vez. ¡Sería tan bonito!

Por muy emotivo que me imagine el encuentro, no puedo evitar pensar como adulta y darme cuenta de lo difícil que es, hace demasiados años que no sé absolutamente nada de algunas de ellas y con otras me une una indiferencia casi insalvable. He pensado mucho en ello, incluso antes de que esta chica me lo mencionase, y sí, sería precioso volver a estar todas juntas como si el tiempo no nos hubiese distanciado, pero ahora somos unas completas extrañas y sospecho que a más de una le parecerá de risa y no vendrá.

Posiblemente seamos capaces de recuperar los teléfonos de casi todas entre esta chica y yo -personalmente guardo alguno anotado en algún cuaderno- y, quién sabe, quizá después del verano le recuerde nuestra conversación y nos decidamos a intentarlo, ¿qué podemos perder? Y si alguna no se anima, tampoco creo que se acabe el mundo; al fin y al cabo hace muchísimos años que no nos vemos y solo sería una tarde más de las muchas que vendrán.

La vida es sueño y los sueños, sueños son. ¿Quién soy yo para cortar las alas a la esperanza? 

Un abrazo,

Aurora

sábado, 18 de junio de 2016

Vacaciones 2016


Queridos lectores, empiezan las vacaciones más especiales de mi vida. No se trata de hacer viajes increíbles y conocer parajes exóticos, no, este año no. Son especiales porque las estreno como Filóloga en ciernes, graduada, titulada y en pos de especializarme con el Máster de mis sueños. ¡Es casi mágico! Nadie sabe lo feliz que soy y lo inmensamente orgullosa que estoy, porque lo he logrado, porque por fin voy cumpliendo mis objetivos.

Puedo parecer pretenciosa, pero cuando has trabajado tanto, con lágrimas, sudores y casi sangre, y obtienes esa ansiada recompensa sientes una explosión de felicidad. Necesitaba certificar el inglés y lo hice, terminar la carrera y la terminé... todos los trámites se van cerrando en torno al final de la etapa académica ¡y lo estoy deseando!

Además, Philip está trabajando en algo relacionado con su campo de estudios y me siento muy orgullosa de él, porque también se lo merece. Va a ser un verano duro en el que solo podremos vernos los fines de semana, pero haremos todo lo posible -y lo imposible también- por hacer escapadas de todo tipo y aprovechar esos escasos minutos juntos.

Os deseo un feliz verano a todos e intentaré escribir de vez en cuando,

Aurora 

jueves, 11 de febrero de 2016

Último empujón


Queridos lectores, ha pasado un montón de tiempo desde la última entrada. Al final todos los viajes que tenía previstos salieron increíblemente bien y hasta nos sobró dinero a Philip y a mí para hacer una escapadita a la capital francesa. Fue alucinante, una ciudad magnífica y llena de magia y olor a Historia en cada rincón.

Al volver, empecé el curso académico -el último, por fin- y, aunque tenía muy pocas asignaturas, el tiempo se me fue con las prácticas. Horas y horas encerrada entre las paredes de la Facultad, corriendo al tren para ir al otro centro y otras tantas horas allí. Ha sido realmente caótico, pero he terminado tan contenta y con las ideas tan claras sobre mi futuro que todo ha merecido la pena. 

Todo el mundo descansa en Navidad, menos los universitarios, parece ser. Esas semanas sí que han sido un auténtico horror por la acumulación de trabajo y los exámenes a la vuelta de la esquina. Y, aun así, no he podido renunciar a un viajecito al norte para renovar las ideas y volver a casa con un concepto más claro de cómo enfocar los diversos trabajos. Y, sin que sirva de precedente, me ha salido bien la jugada, ya que he aprobado todas las asignaturas -y sigo pendiente de la nota final de las prácticas-.

Con energía renovada y la motivación cargada hasta el máximo entro en la real recta final de la carrera: una última asignatura y el TFG. Por si fuera poco, también estoy en una academia de inglés que me ayudará a certificar el nivel que me piden para el Máster y así, paso a paso, cierro esta etapa de mi vida. La carrera ha sido una fuente inagotable de datos e información muy valiosos, al menos para mí, y estoy deseando especializarme para poder ejercer.

Ánimo a todos, con tiempo y esfuerzo se logran cosas increíbles. Un abrazo muy fuerte a todos,

Aurora

martes, 23 de junio de 2015

Juntas de nuevo


Queridos lectores, os escribo con mi corazón embargado de felicidad y unas pocas lágrimas de cuando lo bueno se acaba. Esta mañana mi amiga asiática ha tenido que coger un tren y proseguir su viaje, pero hemos pasado unos momentos increíbles que se suman a la lista de buenos recuerdos a su lado que dejé de escribir hace mucho tiempo.

Los nervios nos quemaban por dentro a las dos cuando volvimos a estar frente a frente después de tantos años, pero enseguida recuperamos nuestra vieja confianza como si nos hubiéramos visto por última vez hace tan solo unas semanas. Todo este tiempo a su lado ha sido increíble y realmente me cuesta expresar todo lo que he sentido con algo tan burdo como las palabras.

Me ofrecí a ser su guía turístico por mi ciudad, tanto a ella como a los amigos con los que venía, y mostrarles lo más bonito que podemos ofrecer al mundo. Me dijeron que estaban deseando probar las tapas y conocer un poco el ambiente nocturno de mi ciudad, por lo que me los llevé a un bar de tapeo barato pero bueno y de fiesta a casa de un amigo. Y ellos, claro está, encantados con todo lo que me estaba esforzando por hacer agradable su visita.

Al día siguiente quedamos en el piso que se habían alquilado con unos amigos míos, llevamos lomo, jamón serrano y les hicimos una fideuá. Una cenita casera con productos de mi tierra, en agradecimiento nos enseñaron juegos de cartas de su patria y la noche se nos pasó volando.

Ayer, como despedida, propusieron ir a un restaurante asiático y contarnos las diferencias que había con lo que ellos comen realmente cuando están en casa. Por lo visto de aspecto es muy parecido pero el sabor no tiene nada que ver. Las risas resonaban constantemente y terminamos la cena con una solemne promesa: ahora nos toca a nosotros ir a Asia y que sean ellos quienes nos descubran sus secretos.

Estos días han sido tan increíbles que no creo que pueda olvidarlos y he ganado tres nuevos amigos en la lejanía. Y vosotros, ¿contáis con aventuras como la mía?

Aurora.

martes, 16 de junio de 2015

Vacaciones 2015


Queridos lectores, ya es oficial: estoy de vacaciones. Siento deciros que esta sensación está sobrevalorada, sobre todo cuando todos tus amigos siguen de exámenes o tienen trabajo y no hay nadie con quien quedar entre semana. Tal vez por eso aprovecho mis días para leer, hacer algo de deporte e irme a ver las nuevas tendencias de moda por las tiendas.

De momento mis planes son tranquilos y espero ansiosamente que llegue el final de Junio para recibir una visita muy especial. Creo que no os he hablado nunca de ella, pero voy a quedar con una de las mejores personas que he tenido el placer de conocer. Fuimos compañeras de habitación en Inglaterra hace ya siete años y nunca hemos perdido el contacto, a pesar de que ella vive en Asia. Viene dos días a mi ciudad y está deseando verme, ¡pero creo que no tanto como yo a ella! Ni la distancia ni el idioma han conseguido separarnos porque cuando una amistad es verdadera no hay nada más que importe. 

Y cuando acabe Junio me esperan dos duros reveses: esta amiga mía volverá a irse y quién sabe si pasarán otros largos siete años hasta que volvamos a vernos y una amiga erasmus de mi clase también volverá a su país y ni siquiera sé si podré mantener un contacto tan cercano con ella como quisiera. ¡Qué duras y qué tristes son las despedidas! Me consuela saber que viviendo en la era del Facebook y del WhatsApp todo es mucho más fácil que antaño.

En Julio tengo preparado un viaje sorpresa muy emotivo para un familiar y a la vuelta una escapadita a la playa con mis amigos. Un fin de semana o tal vez más, lo único que necesito es desconectar, olvidarme de todos los sinsabores que me ha dejado este último cuatrimestre del que no estoy nada satisfecha. He aprobado un examen con menos nota de la que me merecía y después de meses luchando por obtener una Matrícula de Honor no la he conseguido por unas pocas décimas. Ahora que estamos en verano quiero relajarme y coger fuerzas para afrontar mi último año de carrera universitaria.

En Agosto tengo claro que voy a pasar 15 días magníficos con Philip en un piso que hemos alquilado. Los dos hemos ahorrado durante meses para poder permitírnoslo y sé que todo el esfuerzo ha merecido la pena. El final de este mes es un misterio para nosotros, dependerá de las posibilidades que nos ofrezca nuestro entorno y, sobre todo, del dinero que nos sobre de todos los viajes anteriores.

Sinceramente espero que vuestro verano sea maravilloso. Un abrazo,

Aurora

lunes, 2 de febrero de 2015

Tea Party


Queridos lectores, hoy quiero hablaros de la Tea Party del sábado ("fiesta del té" para aquellos que tengáis el inglés un poco oxidado). Estoy conociendo a una compañera de 4º con la que tengo mil cosas en común, empezando por una sana obsesión por el té recién hecho. Llevábamos muchas semanas diciendo de quedar fuera de los muros de la Facultad, pero, siendo realistas, con tantos exámenes no hemos tenido tiempo. 

El sábado fue el día clave, todavía no estamos agobiadísimas por trabajos y los futuros exámenes se presentan muy lejanos en el tiempo, por lo que pudimos quedar. Me llevó a una tetería ideal del casco antiguo de mi ciudad, tipo Starbucks pero en vez de café tenían mil tipos distintos de té. Mi paraíso. ¿Os imagináis lo difícil que es elegir? ¿Os hacéis a la idea de lo mucho que que me costó decantarme por uno solo? Yo tengo que volver ahí.

La tetería es un lugar entrañable con música agradable, es idónea para tomarte un té calentito mientras disfrutas de una buena conversación. El fallo que le veo es que solo tiene té, no tiene ni refrescos ni nada parecido para poder ir con amigos poco aficionados a esta bebida. Este es el motivo de estar planeando una salida a una tetería árabe, para que podamos disfrutar del té y de los refrescos todos juntos, cada uno con lo que le guste.

Me ha costado encontrar personas tan afines a mí en la Universidad, pero no me preocupa. Nunca me ha costado esperar a que llegue la gente adecuada. Mi vida social siempre ha sido un vaivén constante de amigos que luego dejaban de serlo, pero en los últimos años se ha empezado a estabilizar considerablemente. ¡Y a mis compañeros de 4º les gusta el té!

Espero ansiosamente poder hablaros de la próxima Tea Party,

Aurora.